Una pista cubierta cambia por completo la rutina de un centro hípico: se monta todos los días del año, con el caballo y el jinete protegidos del sol, la lluvia y el viento.
Estos son los usos más habituales, pero si el tuyo no está en la lista cuéntanoslo: casi siempre hay una solución.
Gran luz libre para trabajar con comodidad dentro de la pista.
Superficie protegida que mantiene la arena en condiciones estables.
Clases sin cancelaciones por lluvia ni por calor extremo.
Zona anexa cubierta para heno, paja y material de cuadra.
Espacio resguardado para el manejo diario de los animales.
Rutina de trabajo constante durante todo el año.
Las medidas, acabados y el precio final dependen de cada proyecto y se confirman en el presupuesto personalizado, junto con la memoria de cálculo.
Cuéntanos las medidas y el uso, y te preparamos el presupuesto sin coste.
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